A un paso de la última semana de Agosto somos muchos los que hemos disfrutado ya de unas buenas vacaciones y ahora tenemos que volver a la rutina, una tarea que en ocasiones no es nada fácil.
Es durante estos momentos en los que podemos sentir cierta tristeza, apatía o falta de energía y motivación, elementos que nos hacen más difícil la vuelta al trabajo.
Ante esta frustración todos lo llevamos como podemos, pero cuando estos síntomas comienzan a ser muy severos podemos decir que estamos atravesando por el síndrome post vacacional.
Por suerte hoy os vamos a dar unos consejos para que la vuelta al trabajo sea un poco más llevadera, son consejos que tendremos que ir practicando durante unos días antes de incorporarnos al trabajo:
- Un aspecto muy importante es planear que los últimos días de nuestras vacaciones estén dedicados a readaptarnos, por lo que si nos vamos a un destino turístico durante ellas no debemos volver justo el día anterior a la vuelta al trabajo, sino varios días antes.
- Durante esos días antes de volver al trabajo debemos prepararnos física y mentalmente para el retorno a nuestra vida laboral.
- Adaptar los horarios de forma gradual y progresiva puede ser una buena forma de preparar a nuestro cuerpo para el momento del trabajo, como por ejemplo tratar de levantarnos poco a poco a la hora en la que lo haríamos durante nuestra jornada laboral y planear los horarios de comida en los momentos en los que comeremos cuando estemos de vuelta.
- Si estamos aprovechando las vacaciones para realizar actividades que nos gusten no debemos abandonarlas de forma repentina, debemos buscar un hueco para seguir realizándolas ya que en muchos casos estas actividades son las que nos hacen olvidar el estrés
- Al volver al trabajo debemos tomárnoslo con calma, es decir, no debemos esforzarnos en rendir justo al mismo nivel en el que lo hacíamos antes de las vacaciones ya que hemos podido perder práctica y debemos y readaptándonos poco a poco.
- No llevarse trabajo a casa es una excelente forma de desconectar tras nuestras primeras jornadas laborales, ya que nuestro hogar debe ser el lugar idóneo para el descanso.
En definitiva, lo más importante es hacer que el cambio de las vacaciones al trabajo sea lo menos brusco posible y afrontar con actitud positiva la vuelta a la rutina para ayudarnos a combatir la desmotivación que supone “la vuelta a la realidad” después de las vacaciones. ¡Feliz vuelta al trabajo!

