jueves, 26 de octubre de 2017

La importancia del farmacéutico



¡Hola chic@s!

"Medicamenta non mella"... ¿Os suena de algo esta frase? Seguro que no. 
Esta frase significa "los medicamentos no son miel" y es el lema de la Real Academia de Farmacia, es decir ¡nuestro lema! Un lema que define el trabajo de miles y miles de farmacéuticos desde sus orígenes y su pasión por conocer en profundidad cada medicamento con el fin de garantizar su correcta fabricación, almacenamiento y, por supuesto, dispensación.

El blog de esta semana queremos dedicarlo a los millones de farmacéuticos alrededor de todo el mundo y, en especial, a los farmacéuticos de Farmacia Prosperidad.

Los orígenes de la farmacia están mezclados inseparablemente con los orígenes de la medicina y las demás ciencias como la biología o la química, por ello es prácticamente imposible saber quién fue el primer farmacéutico de todos los tiempos ya que cada cultura y cada lugar del mundo tuvo sus propios sanadores. 

En la Edad Media destacó la aportación de los musulmanes, quienes introdujeron en España nuevos conceptos farmacéuticos como los albarelos (recipientes utilizados en farmacia para guardar extractos o preparar medicamentos) o la destilación.

Años después, en el siglo XIX se hizo obligatoria la titulación de los farmacéuticos en nuestro país. En este siglo se consiguen grandes avances en el mundo de la medicina que permitieron evolucionar significativamente el mundo farmacéutico: miles de nuevos fármacos y nuevas e innovadoras tecnologías que nos permiten crear nuevos medicamentos en forma de cápsulas o inyecciones.

Sin embargo, hasta la primera mitad del siglo XX la producción industrial de los medicamentos era muy, muy limitada.
Los farmacéuticos se dedicaban, principalmente, a crear fórmulas magistrales conforme los médicos las prescribían, es decir, el médico te recetaba un medicamento y el farmacéutico tenía que elaborarlo ¡allí mismo!
No fue hasta la segunda mitad de este siglo cuando despegaría la producción industrial de medicamentos, lo que provocó un gran desarrollo dentro del mundo farmacéutico, pareciéndose a lo que hoy en día conocemos. Además, aparecen nuevos medicamentos como los antibióticos orales, los antihistamínicos y los anestésicos.



Hay distintos tipos de farmacéuticos desde los que trabajan en laboratorios, como los que investigan y, los más conocidos, los que trabajan en las farmacias en las cuales trabajan ¡cerca de 50.000 colegiados! Entre ellos, los de ¡Farmacia Prosperidad!

Pero la farmacia no es solo ese lugar al que acudir en busca de un medicamento... Las farmacias desempeñan otras labores como:

-Atender, informar y seguir el tratamiento y las enfermedades de los pacientes, además de vigilar los posibles efectos adversos de los medicamentos.

-Crear medicamentos, fórmulas magistrales que se adaptan a las necesidades de cada persona.

-Concienciar sobre los hábitos de vida saludables y participar en las importantísimas campañas sanitarias.

-Realizar análisis clínicos como medir el nivel de colesterol o de glucosa y tomar la tensión arterial.

Si es que, a veces, ¡la farmacia es como nuestra segunda casa! En ella no solo está la cura a nuestra enfermedad, también muchas veces encontramos un gran amigo con el que compartir nuestras preguntas y buscar consejos...

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